Izaro Izu

La ‘Ley Rider’ cumple cinco años de avances, sin erradicar conflictos en el sector

La ‘Ley Rider’ cumple este miércoles cinco años en el Estado español, en los que el sistema ha cambiado, pero sigue habiendo un rosario de conflictos, algunos heredados de la situación anterior y otros nuevos.

Concentración de trabajadores de Iruñea ante un ERE de Glovo en 2024.
Concentración de trabajadores de Iruñea ante un ERE de Glovo en 2024. (Aitor Karasatorre | Foku)

Este miércoles se cumplen cinco años desde que la ‘Ley Rider’ entró en vigor en el Estado español. La norma nació tras el "boom" de teléfonos inteligentes y plataformas digitales de reparto de comida a casa que impulsaron esta tendencia y que operaban en su mayoría con autónomos. Un lustro después, el sistema es muy diferente, pero las situaciones conflictivas se siguen multiplicando en Euskal Herria.

El hecho de que los repartidores de los productos funcionaran como ‘falsos autónomos’ se situó en el centro de la polémica desde el inicio de este fenómeno del delivery.

Por ello, administraciones, sindicatos y patronales impulsaron esta norma, que ha impactado de lleno en el sector y en sus operadores, con procesos judiciales y movimientos empresariales de calado, aunque sin solucionar del todo la precariedad ni la conflictividad.

Así, el pasado mes de abril se produjo una huelga en Glovo ante el despido masivo de los miles de falsos autónomos que la ley le forzó a contratar. Paradójicamente, la multinacional no quiere prescindir de ellos, sino que pasen a integrar flotas de repartidores. El pulso sigue.

Muchas de las medidas establecidas en la ley han tenido que desarrollarse vía protesta o a través de los tribunales. En Araba se llevó a cabo ya en 2021 el primer juicio colectivo para lograr el reconocimiento laboral de trabajadoras y trabajadores de Glovo. LAB se preguntaba «cómo es posible que, habiendo doctrina del Tribunal Supremo, esta empresa pueda seguir arrastrando impunemente al juzgado a sus plantillas para el reconocimiento de los derechos laborales más básicos». Otro tanto ocurrió en Bilbo para regularizar la situación de 285 ‘riders’.

El propio Parlamento de Gasteiz tomó cartas en el asunto con un acuerdo en 2022 que rechazaba las actuaciones de Glovo para eludir la ley y pedía que se le vigilara e hiciera cumplir su responsabilidad con los trabajadores. PNV, PSE y EP-IU llegaron a un acuerdo para ello con EH Bildu. En paralelo se instaba además al Gobierno español a impulsar otros proyectos cooperativos de reparto.

No es Glovo la única multinacional de delivery que se ha resistido a estos cambios (también Just Eat, Deliveroo, Uber...), pero sí la que más noticias ha generado. Y sus conflictos no han sido solo con trabajadores y sindicatos, sino también con la propia Seguridad Social. En Donostia la Tesorería General llevó a juicio a la compañía por el impago de 410.587 euros en cotizaciones correspondientes a tres años, indicando que había empleado a 168 repartidores como falsos autónomos entre octubre de 2018 y diciembre de 2020, antes de la entrada en vigor de la ley.

En el otro lado de la moneda, como referencia reciente de los cambios positivos generados se puede citar que en Glovo de Bizkaia acaba de constituirse el primer comité de empresa tras las preceptivas elecciones. ELA ha obtenido 47 votos frente a los 8 de CCOO, por lo que tendrá once de los trece delegados.

Más allá del resultado, ELA pone en valor que las elecciones suponen «un avance significativo en la defensa de los derechos laborales en un sector marcado por la precariedad y por nuevos modelos empresariales que deterioran las condiciones de trabajo». En lo sucesivo, añade, trabajará por «la mejora de las condiciones salariales de la plantilla y la garantía de un disfrute adecuado de los períodos de descanso».

40 millones de trabajadores en Europa

La ley del Estado español tuvo además un impacto a nivel europeo, con la aprobación de una norma similar en 2024, que todavía no ha tenido traslación a todos los estados, aunque la fecha para ello está próxima (diciembre de este año).

La directiva aprobada fija su objetivo igualmente en evitar la proliferación de falsos autónomos en plataformas digitales y mejorar las condiciones de estos trabajadores antes abocados a la precariedad más absoluta. Salió adelante por 554 votos a favor, 56 en contra y 24 abstenciones.

El principal objetivo de la directiva es que los falsos autónomos de las plataformas digitales pasen a considerarse trabajadores por cuenta ajena. Para ello, se introduce una presunción legal que ayudará a determinar si las personas que trabajan en plataformas son empleados por cuenta ajena o propia. Según lo pactado, se determinará en cada Estado miembro a nivel estatal la situación laboral correcta de quienes trabajan en esas empresas.

La directiva introdujo novedades como regular por primera vez en la Unión Europea el uso de algoritmos en el trabajo, de modo que los trabajadores de plataformas digitales no puedan ser despedidos a partir de una decisión tomada por un algoritmo o «un sistema automatizado de toma de decisiones».

«En su lugar, las plataformas de trabajo digitales deben asegurar la supervisión humana de decisiones importantes que afecten directamente a las personas que realizan el trabajo de plataformas», estableció la Eurocámara. También se prohibió procesar «ciertos tipos de datos personales, como los relativos al estado emocional o psicológico de alguien o a las creencias personales».

El Parlamento Europeo incidió en que la norma tenía una extensión muy importante, puesto que se estima que hay 40 millones de trabajadores en este sector en el marco de la Unión.

Cronología del desarrollo de la ley en el Estado español y su impacto en el marco europeo:

25 de septiembre de 2020 - Fecha clave porque una sentencia del Tribunal Supremo declaró que la relación laboral entre un repartidor de Glovo y esta plataforma era de naturaleza laboral (por cuenta ajena), convirtiéndose en el precedente jurisprudencial que impulsó la Ley 'rider'.

11 de marzo de 2021 – El Gobierno español, las organizaciones sindicales y las organizaciones empresariales alcanzan un acuerdo definitivo sobre el texto de la futura norma.

11 de mayo de 2021 – Dos meses más tarde, el Gobierno aprueba el Real Decreto-ley 9/2021 para garantizar los derechos laborales de las personas dedicadas al reparto mediante plataformas digitales; norma que fue publicada al siguiente día en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

9 de agosto de 2021 - Uber Eats, uno de los grandes operadores del sistema, informa de que subcontratará flotas a terceros para cumplir la nueva norma.

12 de agosto de 2021 – Fecha, de la que ahora se cumplen cinco años, que trajo la entrada en vigor de la ley.

18 de noviembre de 2021 – La empresa de reparto Deliveroo anuncia que, desde el 29 de noviembre, cesa sus actividades y abandona España tras la consulta realizada entre sus empleados.

8 de marzo de 2022 - Uber Eats alerta al Gobierno de la falta de repartidores por la ley.

10 de agosto de 2022 - El Gobierno asegura que será «implacable» para que se cumpla la ley.

21 de septiembre de 2022 - Uber Eats lanza un nuevo modelo de negocio «híbrido», que combina la contratación a terceros -como estaba haciendo- con el trabajo con autónomos.

25 de octubre de 2023 - El Tribunal Constitucional avala la ‘Ley Rider’, desestimando así el recurso de inconstitucionalidad que presentó el PP.

18 de enero de 2024 - Inspección de Trabajo emite la primera sanción contra Glovo por incumplir la ley al emplear de manera fraudulenta a 49 repartidores en Asturias; se suma a dos sanciones millonarias anteriores sobre hechos en los que no regía aún dicha norma.

14 de octubre de 2024 - La Unión Europea aprueba definitivamente la directiva sobre trabajadores de las plataformas, que busca evitar la proliferación de los falsos autónomos y mejorar las condiciones laborales en estas empresas.

1 de diciembre de 2024 - Entra en vigor la directiva comunitaria relativa a la mejora de las condiciones laborales en el trabajo en plataformas.

2 de diciembre de 2024 - Glovo anuncia que contratará a sus repartidores.

17 de junio de 2025 - Comienza un juicio mediático por la demanda de Just Eat a Glovo al considerar que Glovo hacía competencia desleal y le reclamaba 295 millones por recurrir a falsos autónomos; la sentencia en primera instancia desestimó la demanda de Just Eat.

1 de julio de 2025 - Glovo cambia el modelo laboral y contrata a 14.000 repartidores.

15 de enero de 2026 - Uber Eats anuncia que dejará de colaborar con repartidores autónomos para «reafirmar su compromiso con el cumplimiento» de la norma.

11 de marzo de 2026 - Glovo anuncia un ERE que afectará a cerca de 750 repartidores de todo el Estado español; una decisión que llega menos de un año después de que la compañía pasara a contratar a los 'rider' para adaptarse a la ley.

4 de mayo de 2026 - Uber Eats informa de que tiene pendiente el pago de 110 millones de euros en concepto de cotizaciones sociales relativas a 60.000 repartidores, dentro del proceso de laboralización impulsado tras la ‘Ley Rider’.

2 de diciembre de 2026 – El próximo 2 de diciembre finaliza el plazo para que todos los Estados miembros adapten la directiva comunitaria sobre los 'rider'.