Nerea GOTI
BILBO

Contundente denuncia de la agresión homófoba ocurrida en una terraza en Algorta

Una concentración, con presencia de numerosos colectivos, denunció ayer la violenta agresión homófoba registrada el lunes en una terraza de Algorta, tras la que la víctima tuvo que ser trasladada al hospital.

Una movilización a última hora de la tarde de ayer en Telletxe, bajo el lema “Heterofaxismoari su. Si nos tocan a unx, nos tocan a todxs” denunció la violenta agresión homófoba sufrida por una persona el lunes en Algorta, cuando se encontraba en la terraza de un bar. La protesta fue convocada por Kitzikan, colectivo al que pertenece la víctima, y estuvo respaldada por una quincena de colectivos sociales además de adhesiones como EH Bildu y LAB.

Integrantes de Kitzikan explicaron a GARA que los hechos se produjeron pasadas las 17.00 del lunes, cuando la víctima se encontraba tomando un café en una terraza de un bar. «Una pareja heterosexual se acercó y comenzó a insultar a esta persona, que les recriminó su actitud, momento en el que empezaron los golpes con platos, mesas y sillas», hasta el punto –según detallaron– de que la persona agredida tuvo que ser trasladada en ambulancia al Hospital de Cruces para ser atendida de los golpes que presentaba, entre otros en la cabeza y en un ojo.

La atención hospitalaria dio lugar a la apertura del correspondiente protocolo y a la presentación de una denuncia en la comisaría de la Ertzaintza. Según precisaron las mismas fuentes, a la víctima le fue sustraído el bolso con todas sus pertenencias.

Tal y como denunció Oier Lartategi, de Kitzikan, lo ocurrido en Algorta se corresponde con una clara agresión homófoba que tiene que ver con la visibilidad de la víctima, «una persona que no esconde su disidencia sexual», por lo que interpeló directamente a la ciudadanía y a las instituciones a responder ante estas agresiones.

Microviolencias sin respuesta

Entendiendo el riesgo de mediar en una agresión violenta, Lartategi destacó el hecho de que testigos presenciales optaran por quedarse al margen. Según apuntó, en los últimos años se ha incrementado el número de agresiones homófobas. Así, recordó las agresiones ocurridas en el recinto de txosnas de Aste Nagusia de Bilbo hace dos años, pero también agresiones de baja intensidad que están a la orden del día, casos de «microheterofascismo», que no se denuncian ni se les hace frente, según denunció.

El movimiento EHGAM, del que es exmilitante la víctima de la agresión de Algorta, se sumó a la movilización, ante la que expresó que «quienes queremos construir otro modelo de sociedad en Euskal Herria, sin homofobia, racismo y sexismo, vemos que es imprescindible responder a todos estos ataques por razones de sexo, etnia, género u opción sexual».