Iraia OIARZABAL
DONOSTIA
INFORME SOBRE NINIS

El examen de responder ante la tasa de jóvenes que ni estudia ni trabaja

Un informe publicado por la OCDE ofrece una radiografía de la situación de los jóvenes que ni estudian ni trabajan, los llamados ninis, en sus países miembro. De él se desprende que la tasa de Hego Euskal Herria se sitúa por debajo de la media aunque lejos de los países del norte de Europa. El Estado español está entre los cinco peores puestos.

Se ha convertido en un término conocido a raíz de la crisis económica que estalló en 2008, se trata del fenómeno de los ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Su número ha crecido en los últimos años debido en gran parte a la alta tasa de desempleo y a las dificultades económicas que también obstaculizan la formación académica. El estudio “Panorama de la sociedad” publicado la pasada semana por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con datos del año 2015 cifra en 40 millones (15%) los jóvenes que se encuentran en esta situación en los estados que la componen.

La tasa media en la OCDE y la Unión Europea de jóvenes de entre 15 y 29 años que ni estudia ni trabaja se sitúa en el 14,6%. Partiendo de esta base, se observa que el Estado español se encuentra lejos de la media, en los primeros puestos de una lista en la que todos prefieren situarse a la cola con un 22,7%, solo por detrás de Turquía (29,8%), Italia (26,9%) y Grecia (24,7%).

Aunque la tasa viene cayendo desde el máximo del 26% alcanzado en 2013, el Estado español sigue estando lejos de la media y de los países mejor situados. En este sentido, Hego Euskal Herria tiene una tasa inferior a la media con un 12,3% en Nafarroa y un 12,8% en la CAV –según datos de 2016–, si bien cabe destacar que se sitúa lejos todavía de los países con menores índices de ninis.

Son los países nórdicos los que mejores datos muestran: Islandia (6,2%), Países Bajos (7,8%), Luxemburgo (8,4%), Noruega (8,6%), Suiza (8,6%), Alemania (8,8%), Suecia (9,5%), Dinamarca (10,4%) y Austria (10,5%), junto con Japón (10,1%) o Australia (11,8%).

La educación como punto clave

La OCDE estima que el ingreso bruto total que los ninis podrían haber generado en 2014 sería de entre 360 y 605 mil millones de dólares, entre el 0,9% y el 1,5% del PIB de toda la OCDE. Más allá de lo que expresan cuantitativamente los números, reflejan la realidad de miles de jóvenes que no logran emprender un proyecto de vida. «La incertidumbre laboral y en los ingresos puede impedir que los jóvenes alcancen otros indicadores tradicionales de la edad adulta, lo cual los desencanta y los desanima», apunta.

La incertidumbre laboral viene dada por la brutal destrucción de puestos de trabajo de los últimos años. Entre 2007 y 2014 casi uno de cada 10 empleos de personas menores de 30 años se eliminaron y el número de jóvenes empleados se redujo a la mitad en el Estado español, Grecia e Irlanda, según la OCDE.

En cuanto al perfil de los jóvenes en esta situación, los principales afectados fueron aquellos que salieron de la escuela en el nivel de secundaria básica. De hecho, según destaca el informe, los jóvenes que solo cuentan con educación secundaria básica representan más del 30% de los que ni estudian ni trabajan y tienen tres veces más probabilidades de ser ninis que los que han obtenido un título universitario.

Aunque no solo se trata del grado del título obtenido, por ejemplo, la organización señala que los jóvenes con escasas competencias en lectura y matemáticas tienen más probabilidades de ser ninis. Por ello, subraya la importancia de «ofrecer una educación alternativa de alta calidad y trayectorias de formación para quienes abandonan los estudios a edad temprana».

Doble carga para las mujeres

Otro aspecto a destacar entre las conclusiones del informe es que el riesgo de convertirse en nini es mayor en caso de las mujeres, sobre todo en el largo plazo, debido fundamentalmente a que todavía recae sobre ellas la mayor carga de los cuidados del hogar y la familia. «Muchas mujeres cuidan a sus hijos y a otros familiares en su casa. Por tanto, tienen un 1,4 más probabilidades de ser nini que los hombres jóvenes».

Frente a ello, la organización urge a tomar medidas que favorezcan la inserción laboral y académica de los padres y madres solteros. «Es fundamental disponer de atención infantil accesible en términos económicos para mejorar las perspectivas de empleo de las mujeres jóvenes», remarca.

Entre los sectores con mayor riesgo de convertirse en nini destaca asimismo el de los jóvenes nacidos en el extranjero o procedentes de familias inmigrantes. Estos tendrían alrededor de un 1,5 más probabilidades, sobre todo si no dominan el idioma local y si tienen un bajo nivel de cualificaciones.

Es importante atender al periodo de tiempo por el que los jóvenes permanecen sin estudiar ni trabajar, ya que puede ser una situación transitoria o convertirse en un estado permanente, lo que cronifica el problema. Según la información facilitada por la OCDE, entre los países analizados más de la mitad de los jóvenes nunca se encontraron en la condición de nini durante un período de cuatro años. En algunos estados, cortos periodos como nini fueron parte de una transición exitosa de los estudios al mundo laboral. Es decir, se trata de jóvenes que permanecen en una búsqueda activa de empleo durante la cual no están estudiando.

El foco de atención hay que colocarlo en un una quinta parte de todos los jóvenes que pasaron más de un año como ninis. Para ellos, la desvinculación del empleo y la educación no es una experiencia transitoria, sino duradera. Como conclusión se puede afirmar que los países fuertemente afectados por la crisis tienen un porcentaje más alto de ninis a largo plazo; siendo las mujeres, las personas con un bajo nivel educativo y los jóvenes con problemas de salud los que más riesgo tienen.

Pobreza y emancipación

Además del evidente efecto en la situación económica de los jóvenes que se encuentran en esta situación, supone un claro escollo a la hora de desarrollar un proyecto de vida autónomo. El informe de la OCDE se fija también en otro tipo de indicadores como la pobreza juvenil y la tasa de emancipación. La tasa de pobreza juvenil en la OCDE es del 13,9%. Conviene puntualizar que se entiende por pobreza juvenil el porcentaje cuyo ingreso medio es inferior al 50% del ingreso medio del país.

En una comparativa por países, llama la atención que es Noruega la que mayor tasa de pobreza tiene (24,4%). El Estado español presenta en este aspecto también un porcentaje bastante superior a la media (20,1%), mientras las mejores cifras se encuentran en la República Checa (4,9%), Islandia (6,4%) y Suiza (7,1%). Los datos de la CAV se acercan a los de estos países, con un 8,7% de personas de entre 15 y 24 años en situación de pobreza en 2014.

La emancipación es otra de las cuestiones que más afectan a la juventud. Cada vez es más difícil abandonar el hogar familiar por la imposibilidad de hacer frente al coste que supone, lo que hace que la emancipación sea cada vez más tardía. Según el informe de la OCDE, son los países nórdicos los que presentan un menor porcentaje de jóvenes viviendo con sus padres: Suecia (35,1%), Finlandia (36,9%), Noruega (37,8%). En el Estado español la tasa sube hasta el 73,6%.

Los datos recabados al respecto en Hego Euskal Herria reflejan la tasa de emancipación, no la de quienes viven en el hogar familiar. En la CAV, un 43,5% de los jóvenes entre 18 y 34 años se había emancipado en 2013. En Nafarroa, con datos de 2015, un 21,3% de jóvenes estaba emancipado. En cuanto a la edad media de emancipación, en Hego Euskal Herria se sitúa en los 30 años, cuatro más que los 26 de media europea.

Felicidad e inclusión

Todo lo anteriormente citado, largos periodos sin estudiar ni trabajar, unos ingresos económicos bajos o la imposibilidad de iniciar una vida autónoma acarrean también consecuencias a nivel personal y social. A ello hay que añadir que el término nini es a veces utilizado de forma peyorativa, sin atender a que en muchos casos no es una opción voluntaria. «Ser nini probablemente influirá en la felicidad de los jóvenes, puede hacerles sentir marginados y afectar a su cohesión social. Asimismo, muestran menos interés en la política y tienen más probabilidades de sentir que es responsabilidad del gobierno procurar a sus ciudadanos», destaca.

Punto este último en el que les da una parte de la razón apelando a fomentar políticas que no dejen excluido a nadie.

EN CIFRAS

12%

Según los datos extraídos de la EPA, la tasa de jóvenes que ni estudia ni trabaja en Nafarroa es del 12,3% y algo superior en la CAV, del 12,8%.

22,7%

El Estado español registra una tasa de ninis del 22,7%, solo por detrás de Turquía (29,8%), Italia (26,9%) y Grecia (24,7%).

14,6%

Es la tasa media de los países de la OCDE y de la Unión Europea. Los que menores tasas registran son Islandia (6,2%), Países Bajos (7,8%) y Luxemburgo (8,4%).

15,9%

La tasa de paro juvenil en la OCDE –datos de 2014– es del15,9%. En el Estado español era del 37,1%. En la CAV el paro en menores de 25 años es del 36,7% y del 43,4% en Nafarroa.

30

Es la edad media de emancipación de los jóvenes en Hego Euskal Herria. En Europa es algo menor, a los 26.