Mikel INSAUSTI
MUSTANG

La educación represiva y sexista a la mujer en la sociedad turca

Ha sido la película más premiada del pasado año. A las nominaciones al Globo de Oro y al Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa, hay que añadir cuatro premios César a la Mejor Ópera Prima, Mejor Guion, Mejor Banda Sonora y Mejor Montaje. También ha recibido el premio del cine europeo a la Mejor Ópera Prima o el Goya a la Mejor Película Europea. Algunos de los muchos festivales internacionales en los que ha triunfado son el de Valladolid, donde se llevó seis premios que incluyen la Espiga de Plata, o el de Sevilla con el Premio del Público.

La suma de todos esos reconocimientos habla a las claras del impacto causado por la ópera prima de la cineasta turca Deniz Gamze Ergüven, que no puede mostrarse más valiente y comprometida al denunciar la situación de la mujer en su país, lo que le ha costado graves amenazas. Ella va a la raíz del problema, porque habla de la educación represiva y sexista que ha de soportar desde la niñez.

Las protagonistas de “Mustang” son cinco hermanas entre los 12 y 16 años de edad, que por haber perdido a sus padres han quedado al cuidado de su abuela y de su tío. Las cinco menores huérfanas son encerradas en su propia casa a resultas de unos comentarios difamatorios sobre sus inocentes juegos en la playa con escolares del otro sexo, y no podrán salir de ella si no es casadas a la fuerza a través de matrimonios concertados.

Como quiera que los hechos hablan por sí solos y no necesitan de ningún subrayado para su denuncia, la debutante se concentra en el retrato de esas adolescentes que no entienden la razón por la que son maltratadas y se las valora únicamente por su virginidad, y que al no estar dispuestas a renunciar a la libertad y al amor en sus vidas se rebelan en pos de un destino mejor. La más pequeña, que hace las veces de narradora, tal vez pueda conseguir algo más que las mayores.