Arnaitz GORRITI
BALONCESTO EUROCUP

Michael Eric se erige en el salvador

Un tapón y un mate final del pívot amarraron la sufrida victoria de un Bilbao Basket que necesitaba romper su mala dinámica.

BILBAO BASKET 80

LIETUVOS RYTAS 76


Michael Eric venía de realizar un partido bastante malo, lleno de errores, faltas sin sentido y perdiendo la pelea del rebote frente a Drew Gordon, Lapeta y Jomantas, pero hete aquí que cuando se marchó a los vestuarios del Bilbao Arena, el pívot se fue convertido en héroe y salvador de los hombres de negro. Un tapón al límite sobre Gordon a menos de seis segundos, más un alley oop que culminó a pase de Mumbrú supusieron la redención del nigeriano y, sobre todo, una enorme dosis de tranquilidad para Bilbao Basket.

No solo pudo romper la racha de dos derrotas seguidas y estrenar su casillero en la presente edición de la Eurocup; mucho más importante, el cuadro bilbaino se ganó una ración de confianza de cara a los próximos envites, como por ejemplo el que va a tener pasado mañana frente a Iberostar Tenerife. La escuadra vizcaina empezó muy bien, al son de un acertado Mumbrú en el triple, pero acabó no solo pidiendo la hora, sino con una extraña sensación interior de fatalidad, que solo la providencial aportación de Eric, que por otro lado, anotó 8 de los 14 últimos puntos de los hombres de negro, corrigió.

Incomodidad y dureza

Aunque Lietuvos Rytas empezó con una ventaja de 0-5, lo cierto es que la escuadra de Vilna jugó un mal primer cuarto. Fruto de la ventaja obtenida en esos diez primeros minutos, Bilbao Basket pudo mantenerse en cabeza durante los 20 minutos siguientes. Mumbrú empezaba metiéndolas desde lejos, Hervelle le echaba una mano en esa tarea y los errores en el tiro de los de Tomas Pacesas hacían el resto.

Pero el partido se fue volviendo cada vez más turbio conforme pasaban los minutos. El rebote era de dominio báltico, con el exbaskonista David Logan y Drew Gordon acertando en la canasta bilbaina si no era a la primera, a través del segundo esfuerzo. Para más inri, después de llegar 39-31 al descanso, Mumbrú se cargó de faltas en la segunda mitad, y eso dejó sin faro a los hombres de negro. No fue el mejor día de Bamforth, que a pesar de todo aportó, pero se echaba de menos alguien que pusiera un poco de temple. En cualquier caso, amén del escolta de Albuquerque, hombres como Ivan Buva –pese a sus problemas físicos– y Nikolic echaban una mano para mantener a Bilbao Basket por encima: 59-56 al término del tercer asalto.

Sin embargo, Lietuvos Rytas se adelantó 66-69 en la recta final, y asomaron los fantasmas del partido del Alba Berlín. Muy castigado en el apartado físico, el cuadro bilbaino se aferraba al partido, sobre todo porque Michael Eric, enojado y desesperado consigo mismo, al fin se empezaba a reencontrar. De su mano, Bilbao Basket remontó y se adelantó 77-74, pero a seis segundos, Lietuvos Rytas caía solo por 77-76 y tenía la bola.

Todo pudo haber pasado, pero Eric culminó su redención y dio el triunfo a los de Carles Durán.

Mumbrú: «Hacía falta una victoria así»

Sonriente de oreja a oreja tras el triunfo, Alex Mumbrú confesaba en que «necesitábamos una victoria así. Llevábamos un par de partidos de final igualado, y necesitábamos ganar alguno para poder creer. Ahora toca seguir».

Sobre su compañero Michael Eric, el capitán de los hombres de negro destacó que «en el baloncesto todo es cambiante y la moneda puede dar la vuelta en cualquier momento. No acababa de encontrarse, pero con el tapón y la canasta... ha estado increíble».A. G.