Natxo MATXIN
Champions League

Octavos de alto voltaje

Se medirán dos campeones –Oporto y Juventus–, mientras que al Arsenal le vuelve a tocar el Bayern.

La clasificación de clubes de gran postín como segundos de grupo ya hacía presagiar que en los cruces de octavos de Champions iban a saltar chispas. Como era de esperar, el bombo no defraudó y deparó enfrentamientos entre equipos con gran chequera y palmarés que se quedarán fuera del mejor torneo continental a las primeras de cambio.

Incluso se dará la circunstancia de que se medirán campeones entre sí. Es el caso de Oporto y Juventus, que entre ambos equipos suman cuatro títulos, el más reciente obtenido por los portugueses en la edición de 2003-04, de la mano de Jose Mourinho. Apuntan, en cambio, a favoritos para pasar la eliminatoria los transalpinos, no solo por el factor cancha, sino también por la trayectoria de los de Massimiliano Allegri en la fase de grupos.

Solo en una ocasión anterior se han visto las caras en el máximo campeonato europeo ambas entidades. Fue en la temporada 2001-02, cuando quedaron encuadradas en el mismo grupo, empatando a cero en el Estadio das Antas y venciendo los italianos por 3-1 en Delle Alpi, quienes pasaron como primeros por un punto de diferencia.

Mejor estadística de enfrentamientos particulares tiene el Bayern de Münich sobre el Arsenal. Los bávaros se han convertido en la auténtica bestia negra de los londinenses. Hasta en tres ocasiones el conjunto germano ha dejado en la cuenta al británico (04-05, 12-13 y 13-14). Se da la circunstancia de que en la primera oportunidad, el Bayern también partió con el factor campo en su contra, un calco de lo que ahora ocurre.

Además de esas tres eliminaciones, ambas escuadras han competido en otras dos fases de grupos (2000-01 y 2015-16). El bagaje total de enfrentamientos cae del lado teutón, con cinco triunfos, frente a los tres ingleses y dos empates. No fue extraño, pues, que el secretario técnico del Arsenal, David Miles, lamentase que, otro ejercicio más, tuvieran en suerte «al rival más dificil». «Tendremos que ganarles alguna vez, así que, ¿por qué no esta?», trató de compensar con cierta dosis de optimismo el responsable gunner. Su buena marcha en la Premier sostiene esa cuota de ilusión.

Las bolas calientes merengues

Otro envite que va a tener su miga va a ser el PSG-Barcelona, un cruce que se ha dado también con bastante asiduidad en las campañas más recientes. De la primera igualdad que se vislumbró en la 2012-13 –dos empates en cuartos, pasando los azulgranas por el valor doble de los goles fuera de casa– se ha llegado al predominio catalán, que en la 2014-15 vencieron en tres oportunidades por un triunfo parisino, ya que se midieron hasta en cuatro ocasiones –fase de grupos y cuartos– en una edición que acabaron ganando los de Luis Enrique.

El eterno enemigo culé, el Real Madrid, volvió a salir bien parado del sorteo, al tocarle en suerte un adversario a priori menor, el Nápoles, lo que no hace sino acrecentar la eterna leyenda de las bolas calientes. Sin su máximo artillero de la pasada campaña, el exmerengue Gonzalo Higuaín, ahora en las filas de la Juve, el cuadro partenopei baja muchos enteros y su pase como primero de grupo solo se produjo en la última jornada.

El Atlético se evaluará con el Leverkusen, una eliminatoria con sabor a revancha para los alemanes, tras caer a los penaltis en los octavos de hace dos ediciones y el Sevilla tendrá un duro compromiso ante un Leicester muy centrado en Europa. El interesante City-Mónaco y el Benfica-Dortmund completan el cuadro.