Willis Drummond e Inoren Ero Ni, este jueves en Kafe Antzokia de Bilbo con su rock diferencial
Afortunado encuentro en Kafe Antzokia de Bilbo de dos grupos admirables: Willis Drummond, novedad con «Tabula rasa», e Inoren Ero Ni, que presenta «Iennei». El mismo rock por distintos caminos.

A finales de 2014, Willis Drummond anuncia un descanso sin fecha de regreso. El rock les necesita, así que la noticia enturbia la regeneración vitalista que el grupo de Ipar Euskal Herria proponía desde su inicio. Entre la pausa y el ¿y si no vuelven? su cantante Jurgi Ekiza publica disco en solitario, al menos sus componentes se dejaban ver y no se habla de ruptura, de olvido anónimo.
En noviembre pasado “Tabula rasa”, su quinto disco, ya es una realidad y el rock recupera a un cuarteto fundamental, sin Rafa Rodrigo y con Joseba B. Lenoir como guitarrista definitivo.
A cuatro años de “A ala B” cabe esperar algún cambio, pero nada dramático aventurando, que un grupo de rock no deja de serlo salvo barro en sus cimientos. Como no es el caso de los Willis, “Tabula rasa” retoma el rock sucio y denso del pasado, pero con nuevos matices en la sonoridad y cuerpo de las canciones. Para el cambio, sutil o profundo, según el oído de cada uno, el cuarteto opta por al ayuda en la producción de Burke Reid, productor con el bagaje cultura de la sugerente escena rockera australiana, que, sin saber muy bien porqué – quizá por su aislamiento– siempre tuvo una sonoridad propia muy intensa, directa, diversa y salvaje. Si bien, no exenta de matices. Recordar a Radio Birdman, New Christ, Beast of Burbon, The Birthday Party, The Celibate Rifles, Cosmic Psychos, The Church, Nick Cave, Hoodoo Gurus... y The Drones es delirante.
Burke Reid es apreciado por muchas de sus producciones, Pero Willis Drummond se fija sobre todo en el disco “Havilah”, de The Drones, 2008. No obstante, el cuarteto vasco, si bien cuenta con una sonoridad claramente renovada, con canciones impensables para un pasado, no deja de ser el grupo que mostró que el rock no estaba muerto ante tanto grupo con tendencias desfiguradas o de pobre seguimiento modal. WD regresa clásico, con sonoridad australiana, que ya la tenían en sus venas, y deja un disco para el directo absorbente, esperanzador, aún más.
Y como complemento una banda que no es fácil de ver en directo y en condiciones apropiadas, Inoren Ero Ni. Quizá desconocidos para muchos, IEN va a sorprender con su apuesta rockera singular y por la calidad de sus músicos. No será una noche de guerra de egos, sí de encuentro de grandes músicos con diferencias estéticas musicales palpables, pero tampoco tan alejados. IEN presenta el admirable vinilo “Iennei”.
La noche promete más que palabras. Kafe Antzokia, 21.30.

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