gara, donostia

Los «agentes secretos»

No hay hotel escondido ni vuelo secreto que se les resista a los fanáticos chinos de Lewis Hamilton. Desde que el piloto sobrevuela los cielos con dirección al país asiático centenares de aficionados se ponen a trabajar para conocer cada uno de sus movimientos y seguirlo allá donde va. «No sé cómo lo saben. Saben mis horarios de vuelo, en qué vuelo estoy, a qué hora voy a llegar, son como agentes secretos», contaba el pasado jueves Hamilton a un grupo de periodistas en el circuito de Shanghai, donde ayer ganaba la carrera del GP China de Fórmula Uno.

En ningún otro país del mundo, asegura, tiene tales recibimientos. «Llegaron al aeropuerto de Pekín, esperaron fuera de mi hotel, en el aeropuerto de nuevo, en la ciudad de Chengdú. Actúan también como mi seguridad porque del aeropuerto al evento me acompañan. Me asomo a la ventanilla y ahí los veo, saludándome todo el camino», explicaba.

«Muchas veces esperamos en todos los vuelos posibles por lo que, cuando llega, por supuesto que lo pillamos», cuenta Qingtan Zeng, una joven seguidora que voló a Pekín solo para verlo y esta vez tuvo la suerte de llegar una hora antes que él.