Agustín GOIKOETXEA
BILBO

Artigas vuelve a recibir residuos tras las obras para habilitar un nuevo vaso

Después de un año de obras para habilitar un nuevo vaso de vertido, la Diputación ha vuelto a depositar esta semana residuos en Artigas, dejando Jata «únicamente» para casos excepcionales. Elena Unzueta destacó la reutilización en el proyecto de materiales reciclados.

Un 19,1% de los residuos urbanos generados el ejercicio pasado en Bizkaia, en torno a 110.425 toneladas, fueron a parar al vertedero. Artigas es el de referencia, ubicado junto a otra infraestructura vital en la gestión de las basuras como es la planta de compostaje, aunque ha sido necesario un año de obras para ampliarlo y adaptar sus instalaciones a la normativa medioambiental europea.

Las previsiones apuntan a que se depositarán al año alrededor de 90.000 toneladas de residuo previamente tratado. Una cantidad, avanzan fuentes forales, que «esperamos vaya reduciéndose paulatinamente de la mano de una mejora de la tasa de reciclaje». Se trata de un reto que no se acaba de cumplir, achacándolo oposición y ecologistas «a la falta de voluntad política». Artigas, según los cálculos de la Diputación, tendrá una vida útil de algo más de 30 años.

Los trabajos, que se iniciaron en octubre de 2016, han consistido en la habilitación de un nuevo vaso de vertido en la vaguada derecha de la plataforma superior de este depósito articulado en dos celdas de 10.000 metros cuadrados de superficie cada una. El proyecto, con una inversión de 3,6 millones de euros, se ha acometido al completo con material reciclado, lo que ha derivado en «un ligero retraso» de dos meses al no disponer, según la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, del «stock suficiente» para la ejecución completa.

La totalidad de las gravas empleadas en la obra procede de la valorización de residuos de construcción y demolición de plantas de reciclaje de Bizkaia, y todos los áridos utilizados para el drenaje se derivan de la valorización de escorias de fundición generadas por empresas también ubicadas en el herrialde. Además, se han instalado 4.000 metros de canalizaciones plásticas destinadas a la conducción de gases y lixiviados.

Con residuos reciclados, precisamente, se ha construido un dique frontal de 10 metros de altura de contención de las dos grandes celdas habilitadas y las que se desarrollarán en el futuro. Esta estructura permitirá un crecimiento vertical del futuro depósito, que permitirá agotar la capacidad del emplazamiento sin necesidad de ocupar nueva superficie en planta.

Otros elementos singulares del remozado vertedero, propiedad del Ayuntamiento de Bilbo pero de gestión foral, son los pozos de extracción de biogás que se han instalado, que irán creciendo a medida que aumenta la altura del residuo depositado.