2018/02/09

PNV, PSE y PP votan contra elaborar una ley vasca de memoria histórica

PNV, PSE y PP votaron ayer en contra de la toma en consideración del proyecto de ley vasca de memoria histórica presentado por EH Bildu y apoyada por Elkarrekin Podemos. Negaron el debate, donde se hubiera podido cambiar el texto. El jeltzale Iñigo Iturrate cargó contra el proyecto y dijo que lo rechazaban «sin ninguna vergüenza».

Iñaki IRIONDO|GASTEIZ
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El Parlamento de Gasteiz debatió y votó ayer la toma en consideración de una proposición de ley vasca de memoria histórica presentada por EH Bildu. Este trámite supone si se acepta o no iniciar la tramitación del proyecto, en cuyo proceso pueden corregirse los defectos o carencias que cada partido observe en su redacción original e incluso cambiar su contenido del primer al último folio. Sin embargo, PNV, PSE y PP rechazaron incluso iniciar el debate. No es la primera vez que ocurre. El 9 de noviembre de 2017 ya vetaron una propuesta de Elkarrekin Podemos «de reparación jurídica a las víctimas de la dictadura franquista». Entonces el PSE se abstuvo.

EH Bildu presentó un texto que, según especificó su redactor, Julen Arzuaga, pretendía «ofrecer otra vía» para buscar la verdad, justicia, reconocimiento y reparación de las víctimas del franquismo. Jon Hernández, de Elkarrekin Podemos, mostró su apoyo a que se tramitara la ley, aunque no estaba de acuerdo con todo su contenido, porque –recordó– durante el debate se podía corregir lo que cada grupo considerara mejorable.

Criterio desfavorable de Lakua

La toma en consideración de esta proposición de ley contaba con el «criterio desfavorable» del Gobierno de coalición de Lakua, al igual que lo tuvo la debatida en noviembre. Entonces el pretexto fue que el proyecto superaba la capacidad competencial del Parlamento autonómico, aunque la norma ya había sido aprobada en otras comunidades sin recurso alguno. En esta ocasión, el Ejecutivo de Urkullu adujo que no se podía «acometer» una ley de este tipo sin «tomar en consideración» el trabajo realizado hasta la fecha por el Parlamento y «desconociendo la intensa labor» desarrollada por el Gobierno y otras instituciones.

Ni EH Bildu ni Elkarrekin Podemos entendieron esta excusa, pues no nombrar no significa ignorar. Julen Arzuaga añadió que, yendo más allá, su propuesta pretendía dar rango legal a iniciativas que ahora realiza el Instituto Gogora por su voluntad, pero que podrían desaparecer en cualquier momento.

Dura intervención de Iturrate

En el turno en contra, la parlamentaria del PSE Rafaela Romero reconoció que «es difícil intervenir en el turno en contra» y votar luego en consecuencia, porque su grupo sí cree necesaria una ley vasca de memoria histórica, pero afirmó que debe hacerse «desde el más amplio consenso posible». Sostuvo que las instituciones ya han trabajado en ese campo y que la proposición de EH Bildu excedía los límites competenciales de la CAV.

El jeltzale Iñigo Iturrate fue mucho más duro en su intervención. También recordó todo el trabajo realizado ya por las instituciones autonómicas, pero además aseguró que EH Bildu no persigue el «objetivo compartido y positivo» de impulsar «políticas públicas de memoria». Iturrate espetó a Arzuaga que lo había presentado para «enfrentar, desunir y rivalizar con otros grupos políticos, especialmente con algunos».

Del discurso del portavoz jeltzale se entendió que creía que EH Bildu había registrado su propuesta para comprometer al PNV, lo que después fue abiertamente negado por Julen Arzuaga, quien aseguró que solo estaban pensando en resarcir a las víctimas del franquismo.

Pero Iturrate dejó claro que para el PNV «la propuesta de EH Bildu es incoherente, prescindible, discriminatoria, jurídicamente inviable, disfuncional, inmadura e irresponsable. En definitiva, pura propaganda».

«Por eso –había dejado claro con anterioridad–, y sin ninguna vergüenza, vamos a votar en contra de la toma en consideración de esta proposición de ley».

El PP se sumó a los argumentos de PNV y PSE, y añadió que la iniciativa buscaba «la fractura» y «debilitar la convivencia». Carmelo Barrio lanzó que una ley de este tipo no la podía proponer «quien aún se mueve en la dependencia política con organizaciones violentas».

EH Bildu y Elkarrekin Podemos lamentaron que el Gobierno no admita que la oposición pueda hacer proposiciones de ley sobre materias que PNV y PSE no recogen en su calendario legislativo, aunque ahora rectifiquen en parte con una proposición no de ley que se debatirá el próximo jueves.

SEGUNDA VEZ

PNV, PP y PSE ya impidieron el 9 de noviembre que el Parlamento aprobara otra propuesta de Elkarrekin Podemos, aunque los jeltzales reconocieron entonces que no debieron votar en contra aunque fuera «por estética».

 

«SIN VERGÜENZA»

En esta ocasión, el PNV no se anduvo con paños calientes. Entendiendo que la propuesta pretendía perjudicar a su grupo, aseguró que era «incoherente, prescindible, discriminatoria, jurídicamente inviable, disfuncional, inmadura e irresponsable. En definitiva, pura propaganda». Por ello votaban en su contra «sin ninguna vergüenza».