2018/09/13

Erreportajea
 
La ocupación de Afrin se ceba en la mujer y sus derechos

Voces femeninas huidas de Afrin explican a GARA cómo las milicias islamistas apoyadas por Turquía están menoscabando los derechos de las mujeres. Denuncian violaciones, secuestros, matrimonios forzados, así como estrictos códigos de conducta y vestimenta.

David MESEGUER
0913_mun_kurdas

«Las mujeres de Afrin somos especialmente conocidas por ser muy abiertas, independientes y por vestir cómo se nos antoje. Seguimos los acontecimientos y las tendencias globales como muchas mujeres del mundo. Nunca hemos vivido con restricciones ni prohibiciones», explica Ofa desde la que ahora es su nueva casa en el exilio de Shehba.

Esta trabajadora de la Media Luna Roja Kurda es una de las 150.000 personas desplazadas de Afrin que a mediados del pasado mes de marzo llegaron a esta región de la provincia de Alepo como consecuencia de la invasión turca.

«Ahora los derechos de las mujeres en Afrin son inexistentes. Las prácticas y las reglas impuestas por los islamistas suponen un agresión a los derechos humanos y a las mujeres que quieren vivir de acuerdo a los tiempos actuales con independencia y libertad», denuncia a GARA esta asistenta sanitaria en un perfecto inglés.

«Somos nosotras quienes lideramos el modelo social que hemos implantado en Rojava y los islamistas lo saben. Las mujeres de Afrin nunca aceptaremos el sometimiento y vivir bajo esas reglas, por eso muchas escapamos del terror de las armas y las amenazas», detalla Ofa, mientras destaca la gran cantidad de cargos de relevancia que las mujeres ostentan en el autogobierno de este cantón de Kurdistán Oeste.

«Erdogan decía que impondría la ley y el orden en Afrin, pero lo que está pasando es justo lo contrario. Los islamistas tienen total impunidad para acosar y degradar a las mujeres», denuncia Fátima Latko, miembro de la ejecutiva de Kongra Star, el principal movimiento de mujeres de Kurdistán Oeste.

Secuestros y violaciones

Las mujeres entrevistadas por este periódico acusan a las milicias islamistas que ahora controlan Afrin de cometer crímenes idénticos a los que el ISIS perpetró contra miles de mujeres yezidíes en la región iraquí de Sinjar en agosto de 2014.

«Muchas mujeres han sido raptadas, violadas en varias ocasiones y su honor ha sido menoscabado. Algunas incluso han sido asesinadas. Tenemos sus nombres y documentos que lo prueban», asegura Latko. Otra de las prácticas habituales que denuncian es el matrimonio forzado, incluso con menores de edad.

«Si los milicianos islamistas ven alguna mujer o niña bonita por la calle van al padre a pedirle matrimonio. Si éste se niega puede arriesgarse a que le asesinen e igualmente se lleven a la mujer. Conocemos algún caso en el que la chica ha tomado veneno para suicidarse», indica la activista kurda.

La imposición de toques de queda, normas de conducta y vestimenta también son prácticas habituales en Afrin, según explican los testimonios de mujeres que decidieron quedarse o no pudieron salir.

«Cuando hablamos con ellas nos explican que a partir de las siete de la tarde nadie puede salir a la calle. Antes, precisamente esa era la hora en la que todo el mundo en Afrin salía en verano porque es cuando comienza a hacer fresco y la gente aprovecha para ir a los parques o a las cafeterías», señala la trabajadora de la Media Luna Roja Kurda, compartiendo el testimonio de conocidas que viven ahora bajo la ocupación.

«Están muy tristes y abatidas. Me dicen que soy yo la que tengo suerte de haber podido escapar y no tener que vivir en esas circunstancias. Aquí puedo salir a la calle sin cubrirme, algo que ahora mismo en Afrin no podría hacer», comenta Ofa.

El pasado mes de junio, el grupo islamista Ahrar al-Sharquiya puso marquesinas y carteles en el centro de la ciudad en los que se indicaba a las mujeres cómo debían vestir. «Somos descendientes del Profeta, el velo es una línea roja» o «Elige tu vestimenta libremente pero sin desobediencia»...

Referente para todas las mujeres

«Los islamistas fuerzan a las mujeres a llevar hiyab para que su voluntad sea anulada. Nos conciben como meros objetos sexuales para satisfacer sus deseos», cuenta Cihan Mohamed, también activista de Kongra Star. Mohamed admite que la situación de la mujer en Afrin lamentablemente no le sorprende porque dicha conducta ya se produjo durante la ocupación de Raqqa por parte del ISIS.

«Desde el estallido de la revolución en Rojava, hemos puesto todo nuestro empeño para convertirnos en un ejemplo para todas las mujeres del mundo. Por eso, las Unidades de Protección de la Mujer (YPJ) han participado en todas las batallas contra las fuerzas ocupantes», subraya Cihan Mohamed.

«En la reciente invasión de Afrin, las YPJ lucharon codo a codo con las YPG para defender nuestra tierra. Muchas mujeres, como Barin Kobani, cayeron mártires en el frente. El Gobierno turco y las milicias islamistas tienen miedo del movimiento de mujeres y, por eso, despedazaron el cuerpo de esta miliciana para lanzar un mensaje a las mujeres de todo Oriente Medio: «Si os levantáis por vuestros derechos, seréis asesinadas», remarca Heval Asne, otra de las activistas con mayor implicación en Kongra Star.

«Las mujeres árabes ahora ven a las kurdas como un ejemplo para su salvación del yugo del patriarcado. En lugares como Manbij y Raqqa tienen un rol muy activo y han ocupado cargos de relevancia en la administración», expone Cihan Mohamed.

Todas afirman que en las negociaciones entre el autogobierno y el régimen sirio deben quedar garantizados los derechos de la mujer en la redacción de la futura Constitución siria.