Gaizka IZAGIRRE
HERNANI
AMATEUR

Correcta, pero carente de emoción y originalidad

Películas como “Tinker Tailor Soldier Spy’’ (2011) o “La vida de los otros’’ (2006) han demostrado que en el cine de espías es posible encontrar protagonistas que se apartan de los estereotipos tradicionales, recurriendo más a la inteligencia que a la violencia física.

James Hawes nos ofrece una narrativa en la que, a pesar de ser un thriller de espionaje, el protagonista no depende de las armas ni de la violencia física (por lo menos al principio). Narra la historia de Charlie Heller (Rami Malek), un introvertido genio informático que trabaja como decodificador para la CIA en un sótano, que es su sede en Langley. Su idílica vida cambia por completo cuando su mujer es asesinada en un ataque en la ciudad de Londres.

A partir de ese momento, Hawes teje un juego de persecuciones y búsquedas, casi siempre bajo el manto de la oscuridad nocturna. El director presenta un enfoque diferente al típico héroe de acción, mostrando a un protagonista más cerebral que físico, lo que recuerda al rol que catapultó a Malek en ‘‘Mr. Robot’’. Esta elección añade cierto realismo a la narrativa, pero su desarrollo es casi inexistente. Al principio, el personaje resulta interesante, pero con el tiempo su evolución se vuelve algo plana.

“Amateur” tiene la elegancia visual y narrativa que se espera de este tipo de historias, pero no aporta nada que realmente emocione. No hay misterio ni nada que atrape, y las dos horas se hacen bastante pesadas, arrastradas por una relación amorosa algo sosa y un guion bastante insípido.

Se podría decir que tiene ciertas reminiscencias al cine de Jason Bourne, pero en este caso, todo resulta notablemente más genérico e impersonal.

No hay nada en la película que sea particularmente negativo, pero tampoco hay elementos que logren destacarse.