2013/11/13

Gorka Diaz
Militante de la izquierda abertzale
Más allá de las pelotas (de goma) y de la Ertzaintza

El debate sobre la futura Política Vasca de Seguridad lo tendremos que escribir entre todos y todas, partidos políticos, agentes, juristas, sindicatos y, sobre todo, la ciudadanía vasca

En primer lugar es de agradecer la incursión a las páginas de GARA (2013/11/2) de Doroteo Santos que en su condición de ertzaina nos acerca una opinión de primera mano sobre el debate del modelo policial.

En su artículo interpela a EH Bildu exigiéndole algo más. Y tiene razón, EH Bildu en su condición de fuerza política determinante tiene que presentar una alternativa integral al actual modelo policial. Mas allá de su programa electoral, tiene que hablar de algo más que de pelotas de goma (¡Abolición Ya!) o de «txapela», tiene que hablar sobre la Policía Foral, sobre las distintas policías municipales y sobre la desmilitarización de las «otras policías», sobre el oscurantismo en la Ertzaintza, sobre sus usos y abusos, sobre la casi nula utilización del euskara en el día a día y de mucho más.

En una situación de crisis económica como la actual es insostenible el actual ratio policial nativo existente en la CAV. Con 8.000 agentes de la Ertzaintza y unos 3.000 policías municipales en números redondos, dicho ratio se dispara, situándonos, sin contar los números de las Fuerzas policiales extranjeras, en unas cifras de escándalo: un agente por cada 182 habitantes cuando la recomendación europea se sitúa en uno por cada 500 habitantes.

La reforma que nos plantea la Consejera Estefanía Beltrán de Heredia, no puede ser un mero lavado de cara, cambio de nombre, o cambios de puesto. Se habla de proximidad, pero siguen maltratando al euskara, y siguen sin tener el número identificativo a la vista. Por citar un ejemplo, la Policía española ya lleva su número identificativo visible como pudimos observar durante el reciente derribo del Muro Popular de Iruñea en contraposición del operativo desarrollado por la Ertzaintza en Ondarroa. Pero tenemos que hablar de más temas, de los llamados técnicos o de protocolo, tenemos que ser vigilantes e impulsar la participación ciudadana en el debate sobre la seguridad vasca del futuro.

Nos hablan de modelos policiales existentes, desde el suizo hasta el bolivariano, pasando por el chino. Existen tantos modelos como estados existentes. Obviamente no vamos a inventar nada y es nuestra responsabilidad fijarnos en otras experiencias internacionales. Nuestra voluntad es la de acertar con un modelo propio de Seguridad Pública para un futuro Estado Vasco, un modelo propio y compartido para Euskal Herria, es decir necesitamos transitar también por la llamada «Vía Vasca» en materia de seguridad.

Pero mientras tanto, debemos avanzar y diseñar entre todos un modelo transicional que debe ir más allá del actual modelo de la Ertzaintza. Se deben potenciar nuevos usos y maneras, acabar con el oscurantismo y corporativismo existente, reformular el plan formativo de Arkaute, debatir sobre las distintas divisiones, y hacernos múltiples preguntas. ¿Cómo definiríamos al actual modelo de la Ertzaintza, de centralista o de militarizado? ¿Tiene que tener el agente de la ertzaintza ese estatus de «intocable» que tiene al día de hoy? ¿Qué esconde el macrocuartel de Erandio? ¿La Policía Científica debe ser «policía» o depender de otro departamento? ¿El plan formativo de Arkaute lo debe preparar la Ertzain- tza o lo debería definir la UPV-EHU? ¿Es necesario que todas las unidades porten armas de fuego de forma permanente, o no? ¿Debe tener un mando de la Ertzaintza mayor potestad que el alcalde de un pueblo? ¿Por qué se debe dar «de facto» una dependencia de las policías municipales hacia la Ertzaintza?... ¿Una nueva Ley de Policía en qué términos y en qué ámbito?

Nos anuncian que desaparece la División Antiterrorista y se transforma en la Oficina Central de Inteligencia, pero ¿cuáles son sus funciones y objetivos reales?

Se habla de una policía preventiva pero para ello se debe cambiar la cultura policial existente en nuestra sociedad, se debe abrir a la participación ciudadana este debate y se tienen que implicar otros agentes sociales, educativos, asociativos y vecinales.

También debemos hablar de la función pública del conjunto de agentes policiales, de sus condiciones laborables, sindicalismo, de sus derechos y deberes,....

El próximo 20 de noviembre EH Bildu tendrá oportunidad de dar a conocer su punto de vista sobre la propuesta de reestructuración de la Ertzaintza. Seguro que no defrauda y apunta hacia el futuro con responsabilidad, pero el debate sobre la futura Política Vasca de Seguridad lo tendremos que escribir entre todos y todas, partidos políticos, agentes, juristas, sindicatos y, sobre todo, con la ciudadanía vasca.

Por último, el caso de Iñigo Cabacas, no es sólo un «resultado trágico» sino que es la consecuencia de unas «órdenes políticas» fruto del actual modelo policial. La «tragedia» ya se mascaba en la actitud provocadora continua que se dieron en los anteriores operativos durante los previos a otros dos partidos de fútbol europeos y sobre todo en los usos y maneras de esa historia negra que también tiene la Ertzaintza.

Pero es hora de mirar hacia el futuro, estamos ante tiempos nuevos, es hora de encontrar unos puntos de acuerdo mínimos en el marco de un debate constructivo y participativo sobre este complejo y sensible tema. Necesitamos crear una «Vía Vasca» en materia de Seguridad Pública de Derechos y Libertades.