Sin miedo a volar

Cada vez hay más personas “pájaros” sobrevolando el cielo. Paracaidistas, montañeros aligerando descensos en parapente, temerarios especialistas, aficionadas a los saltos base que se enfundan el traje de alas... Tanto los amantes de la adrenalina, como los profesionales saben que los medios y la tecnología han contribuido a ampliar el campo de acción de estas actividades de riesgo. Hubo un tiempo en que la definición de hombres pájaros prácticamente se limitaba a los deportistas que practicaban saltos de esquí, una modalidad del esquí nórdico tan espectacular como hermosa en la que se deslizan por un trampolín y saltan. Presente en los Juegos Olímpicos de Invierno desde Chamonix 1924, cuando se celebró la primera edición de la gran cita blanca, y un año después en el Mundial de esquí nórdico, cuando sólo participaban los hombres; las mujeres compiten en está disciplina desde los 90. El esloveno Anze Lanisek, junto a estas líneas, el alemán Andreas Wellinger, debajo, y el polaco Dawid Kubacki, en la otra página, entrenando hace unos días en Innsbruck, Austria. Abajo a la derecha, el italiano Francesco Cecon compitiendo en Garmisch-Partenkirchen para estrenar el año. Impresionante.

Juan Bautista Bilbao & Nikolaus Zu Dohna-Schlodien

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